martes, 25 de marzo de 2014

amarte es un lujo, del que no me quería privar...


Dos rayitas, un shock

Todo fue una gran incertidumbre mezclado con mucha seguridad de que "no pasaba nada". Pero los días pasaban y no había noticias del período. Sólo un test de embarazo (que para mí, iba a dar negativo rotundamente) podía despejar todas las dudas.
Es un shock muy fuerte sentir que tu vida cambia al ver dos rayitas en un plástico de no más de 10 centímetros. Resulta demasiado poca cosa, como para dar un vuelco en 360º. Pero aunque no lo quieras creer, tu vida cambia para siempre (ya sea que porque lo estabas esperando con ansias o por que simplemente querías sacarte la duda)
No sé cuánto tardé en caer sobre lo que me estaba pasando, pero cuando caí entré en la matrix con millones y millones de preguntas sin respuestas. Descubrí que a partir de ese momento, ya no sabía lo que iba a pasarme al día siguiente, ya no pude planear ni saber con exactitud que haría en las próximas horas.
Pero hay sólo una cosa que sabía a ciencia cierta, y era que esta experiencia maravillosa "yo no me la quiero perder. Amarte es un lujo que no me puedo perder" 
A pesar del shock, la felicidad es inmensa y ya no importa lo que diga la gente, lo que te pase (o no), ya las miniedades de la vida resultan tan sólo un detalle. Sólo tu bienestar y la de tu futuro hijx es lo único que va a colmar la tranquilidad y permitirte seguir feliz...