viernes, 28 de febrero de 2014

C'est la vie

Hay un momento en la vida de cualquier persona, que marca un quiebre. Cada uno tendrá el suyo, el personal, quizá haya quien no lo ha tenido aún, pero ya llegará... siempre llega. Y eso ocurre generalmente cuando no lo esperas, cuando tenes la cabeza en otro lado muy distinto, cuando juras que tu ecosistema no se puede quebrar porque lo tenes todo perfectamente acomodado, porque los planes aún no tomaron forma y por que recién decidiste para donde rumbear y allá vas...
Allá crees que vas hasta, que una noticia (buena o mala) acaba de marcar el sentido de tu vida, que por cierto, es muy distinto al que habías planeado. ¿Quién lo decidió? particularmente creo que tu vida ya está escrita, que nosotros creemos que somos "dueños y señores" pero alguien/algo (llamalo como quieras: Dios, Destino, Alá, Magia, Suerte) ya sabe qué va a pasar y todo lo que haces, está predeterminado y no existe otra forma de hacerlo. Lo siento, pero el único sentido de la vida, para mí, es dejarse sorprender. Intentá hacer lo que quieras, pero sabé que eso que haces es porque lo tenías que hacer.
"Dejarse sorprender", ahí está el secreto de todo. Nunca nada de todo lo que planees va a salir en un 100% exacto, a lo que imaginaste. Saldrá parecido, similar u opuesto, pero nunca exacto. Pero la vida te sorprende sin previo aviso, sin darte señales. La vida pasa y ahí estás, como podes, como te sale, preguntándote una y mil cosas que no vas a encontrar respuesta ni solución en ese momento, y ahí te das cuenta que eso es la vida, lo que no previste, lo que te estabas perdiendo, lo que dejaste de lado, lo que creíste que solo se trataba de: respirar, comer y dormir. No, la vida es eso que te pasa mientras planeas lo que seguramente jamás pase... El desafío es saber cuán preparado estás para el cambio, los miedos, los riesgos, lo nuevo, lo desconocido. Cuán preparado estás para vivir, incluso lo que no querías pero te toca. En fin, cuán preparado estás para vivir la vida...